¿Qué tiene la reina?

¿Qué tendrá la reina de Inglaterra, que todos parecen desear tomar el te con ella? Encima de ser la más regia, la que menos escándalos da en la familia.
Sería más comprensible si se tratase de ese otro famoso rey inglés, Enrique VIII y sus esposas. Si las revistas del corazón hubieran existido entonces, ahí si hubiera habido tema para hundir los incisivos.
Esposa despechada, ex-amante que pierde la cabeza, la siguiente muerta tras el parto, la cuarta rechazada por fea -le recordaba a una yegua-, otra más que pierde la cabeza y a la última hubo que semi-obligarla.
También nuestro Felipe II tuvo sus cuatro esposas, sólo que a él se le morían solas, no necesitaba darles un empujoncito.
Isabel II ha sido traicionada por su chofer, 1.000 libras ha sido el precio para mostrar la flota de su majestad, incluido el auto de actos oficiales. Resultado: suspendido de sueldo y empleo. Y puede estar contento. Si el agraviado fuese el susodicho Enrique VIII la decapitación sería lo más suave.
Los periodistas se han acostumbrado a invadir los palacios de la reina, dicen -tan flemáticos ellos- que así demuestran la falta de seguridad a la que está expuesta. Vamos, que en realidad son como James Bond, al servicio de Su Majestad.
Claro. La idea de vender más periódicos, no se nos pasa por debajo del cuero cabelludo.
Por eso lo publican en portada, para que todo el mundo se entere de dónde están los fallos de seguridad. Si es que les pierde las ganas de ayudar, hombre...
Lo que le conviene a la reina es descansar de sus súbditos y darse una paseadita por Avilés, una de las 'CoolCities, Green Spain' -ciudades guay de la España verde- junto con Gijón, Santiago de Compostela, A Coruña y San Sebastián. Un par de sidrinas y ya verá como se le pasa el disgusto a Su Majestad.
20/06/2009 Publicado en LA VOZ DE AVILÉS María José Rosete