La Teoría Del Círculo


Los días que tengo las bases de mi pirámide de Maslow cubiertas, me da por ponerme espiritual y reflexionar sobre el Ying y el Yang, las teorías del Universo y la concepción de la vida individual y social como un círculo infinito lleno de experiencias recurrentes. Ná, poquita cosa.
Unas cuantas generaciones antes, en los caseríos, los hijos formaban su propia familia en torno al patriarca, que regía a voluntad el destino de todos, puesto «que estoy en mi casa, y en mi casa se hace lo que yo digo», y el hijo y la nuera acataban sus designios agachando la cabeza y dejando el desahogo de soltar todo lo que llevaban dentro para las cuatro paredes de su dormitorio. El cambio económico y social trajo aires de independencia, cada uno en su casa y Dios en la de todos y el cabeza de familia cambió lo de «ordeno, mando y hago saber» por «a ver cuándo venís a verme, que os olvidáis de que existo». Otra vuelta de tuerca, y ahora los hijos vuelven a estar enquistados en casa, acaparando todos los 'sin'; sin vivienda, sin trabajo fijo, sin dinero. y con novi@ eterno. Y a falta del huerto del caserío donde plantar algo, tienen para regar los tiestos de geranios de su madre.
Es el eterno adolescente, que terminará independizándose rondando la jubilación. Los padres están resignados y algunos (sobre todo las madres, según las malas lenguas) incluso satisfechos, aunque preferirían que los motivos de la estancia forzosa fueran otros.
No crean que la parte dedicada al desahogo psicológico esta abandonada. Para eso están las casitas de muñecas a fascículos y el Monopoli. Precisamente este diciembre se comercializa el 'Monopoli Oviedo'. Quien nos va a quitar a ustedes y a mí el gustazo de comprar un 'terrenín' en Uría.