Isaac Asimov imaginó mundos metálicos y proyectó la preocupación existencial del hombre al robot, que en muchos de sus relatos cobra consciencia de sí mismo para descubrirse con los mismos problemas éticos que los hombres. Y con el preocupante añadido de saber que su creador, el ser humano, es un ser imperfecto.
Es divertido cómo el hombre esboza sus propias debilidades en sus creaciones imaginarias. Empezando ya por los dioses del Olimpo, Zeus y compañía y sus homólogos egipcios, con sus devaneos, intrigas y crímenes políticos. Y terminando por los extraterrestres: excepto ET y algún otro, los demás secundan la tendencia humana a la crueldad y la conquista.
Aun sin sentimientos, los robots, como se expuso en Oviedo en las jornadas sobre nuevas tecnologías y discapacidad, son el futuro inmediato en materia de ayuda en las tareas diarias a las personas mayores y a discapacitados. Donde esté el calor humano, sobran los robots por muy útiles que sean. Pero también está en juego el orgullo de no sentirse dependiente y poder arreglarse sin someterse al humor o la disponibilidad de los demás.
En Gijón hubo debate sobre el desarrollo de otras máquinas: las de ordeño. Se realizaron dos patentes de sensores; uno mide la materia grasa en la leche y el otro puede detectar determinadas enfermedades. Este último van a implantarlo en una ganadería de la región con la intención de controlarlo on-line. Veo que el futuro es estar en París, encender el ordenador, y ordeñar la teta derecha de la vaca número 7 del sector 4. Precisión ante todo. ¡Ay, si mi güelo levantara la cabeza! O quizás consigan lo que no logró Rocío Durcal en 'Tengo 17 años'; poner la tacita debajo de las ubres de la vaca, mirarla a los ojos y decírle algo así como «un café con leche, por favor».
27/06/2009 Publicado en LA VOZ DE AVILÉS, María José Rosete
¿Qué tiene la reina?
¿Qué tendrá la reina de Inglaterra, que todos parecen desear tomar el te con ella? Encima de ser la más regia, la que menos escándalos da en la familia.
Sería más comprensible si se tratase de ese otro famoso rey inglés, Enrique VIII y sus esposas. Si las revistas del corazón hubieran existido entonces, ahí si hubiera habido tema para hundir los incisivos.
Esposa despechada, ex-amante que pierde la cabeza, la siguiente muerta tras el parto, la cuarta rechazada por fea -le recordaba a una yegua-, otra más que pierde la cabeza y a la última hubo que semi-obligarla.
También nuestro Felipe II tuvo sus cuatro esposas, sólo que a él se le morían solas, no necesitaba darles un empujoncito.
Isabel II ha sido traicionada por su chofer, 1.000 libras ha sido el precio para mostrar la flota de su majestad, incluido el auto de actos oficiales. Resultado: suspendido de sueldo y empleo. Y puede estar contento. Si el agraviado fuese el susodicho Enrique VIII la decapitación sería lo más suave.
Los periodistas se han acostumbrado a invadir los palacios de la reina, dicen -tan flemáticos ellos- que así demuestran la falta de seguridad a la que está expuesta. Vamos, que en realidad son como James Bond, al servicio de Su Majestad.
Claro. La idea de vender más periódicos, no se nos pasa por debajo del cuero cabelludo.
Por eso lo publican en portada, para que todo el mundo se entere de dónde están los fallos de seguridad. Si es que les pierde las ganas de ayudar, hombre...
Lo que le conviene a la reina es descansar de sus súbditos y darse una paseadita por Avilés, una de las 'CoolCities, Green Spain' -ciudades guay de la España verde- junto con Gijón, Santiago de Compostela, A Coruña y San Sebastián. Un par de sidrinas y ya verá como se le pasa el disgusto a Su Majestad.
20/06/2009 Publicado en LA VOZ DE AVILÉS María José Rosete
Sería más comprensible si se tratase de ese otro famoso rey inglés, Enrique VIII y sus esposas. Si las revistas del corazón hubieran existido entonces, ahí si hubiera habido tema para hundir los incisivos.
Esposa despechada, ex-amante que pierde la cabeza, la siguiente muerta tras el parto, la cuarta rechazada por fea -le recordaba a una yegua-, otra más que pierde la cabeza y a la última hubo que semi-obligarla.
También nuestro Felipe II tuvo sus cuatro esposas, sólo que a él se le morían solas, no necesitaba darles un empujoncito.
Isabel II ha sido traicionada por su chofer, 1.000 libras ha sido el precio para mostrar la flota de su majestad, incluido el auto de actos oficiales. Resultado: suspendido de sueldo y empleo. Y puede estar contento. Si el agraviado fuese el susodicho Enrique VIII la decapitación sería lo más suave.
Los periodistas se han acostumbrado a invadir los palacios de la reina, dicen -tan flemáticos ellos- que así demuestran la falta de seguridad a la que está expuesta. Vamos, que en realidad son como James Bond, al servicio de Su Majestad.
Claro. La idea de vender más periódicos, no se nos pasa por debajo del cuero cabelludo.
Por eso lo publican en portada, para que todo el mundo se entere de dónde están los fallos de seguridad. Si es que les pierde las ganas de ayudar, hombre...
Lo que le conviene a la reina es descansar de sus súbditos y darse una paseadita por Avilés, una de las 'CoolCities, Green Spain' -ciudades guay de la España verde- junto con Gijón, Santiago de Compostela, A Coruña y San Sebastián. Un par de sidrinas y ya verá como se le pasa el disgusto a Su Majestad.
20/06/2009 Publicado en LA VOZ DE AVILÉS María José Rosete
Más Robinsones
Cada vez más atrevidos, cada vez más primitivos. Así son los entornos de los últimos reality shows. Empezaron con Gran Hermano. Luego Supervivientes, La isla de los famosos, La Granja o Pekín Express. Todos tienen algo en común: se pasa hambre en conjunto. En una de esas los concursantes se nos hacen caníbales. Lo que iba a aumentar la audiencia...
Incluso hubo programas para perder peso. No sé para qué se molestan, con ir a cualquiera de los que he mencionado antes, pierden kilos seguro. Que sea sanamente, es otra cosa.
Retazos de vida personal bajo la supervisión del ojo público, convertido, en vez de en delator de las realidades actuales, en un incontenible cotilla de las desgracias ajenas. Ahora el cotilleo no sólo se persigue: se provoca.
Y digo yo, tanto programa de supervivencia... ¿no será que nos tratan de decir algo?, ¿que es una pequeña-gran indirecta de lo que nos espera en el futuro, que por cierto, aún se dibuja incierto?
Perdidos en la Tribu genera más lágrimas y sudor ajenos; tres familias que se adaptan a dormir en el suelo, a comer lo que se deje comer -no me atrevo ni a ponerle nombre- y a compartir experiencia espiritual con los chamanes.
Como es un programa para todos los públicos, imagino que los chamanes entrarán en trance sin masticar ni fumar nada sospechoso. Dicen que las dificultades aúnan. Cuando regresen, además de ser una piña, a estas familias les parecerá que viven en palacios de 5 estrellas.
Algunas de las mujeres llevaban en las maletas rizadores y planchas del pelo. Espero que fueran a pilas, porque la energía que da la selva es exclusivamente de origen espiritual. Y no creo que los aborígenes de ahora, sean como los de hace 400 años, por lo que el trueque de un rizador a cambio de medio mono en conserva, va a ser que no.
La Rubia De Oro
'I wanna be loved by you' cantaba muy sugerente la reconvertida a rubia platino Monroe. Pertenece -desgraciadamente para Norma Jean y afortunadamente para el mito de Marilyn- al grupo de «vive rápido, muere joven, y tendrás un bonito cadáver». Añado algo más por mi cuenta y riesgo: «y además perdurarás para siempre». Y es que el tiempo pasa, pero Monroe se mantiene más viva que muchos vivos y ha cambiado del siglo XX al XXI con el trono intacto: aún es la reina de todas las rubias.
Las estrellas del cine de antes poco tienen que ver con las de ahora. Paseaban ataviadas de glamour tanto dentro como fuera de la pantalla, como si los personajes fueran una prolongación de sí mismas: el tipo duro, la rubia bombón, el gracioso, el dandy, el malo malísimo... Cuando se iba al cine a soñar despierto ya se tenía idea de lo que se iba a encontrar.
Ahora los actores intentan separarse de sus personajes, definirse distintos y no englobados en una sola categoría: quieren demostrar su valía para interpretar diferentes papeles -obsesión incumplida de Monroe-. Por otra parte, el consumismo los obliga a ser más propensos al cambio y cada año vemos, sobre todo a las actrices, volverse morenas, rubias o pelirrojas.
Hasta el 1 de junio se expusieron en Irlanda en el 'Newbridge Silverware Museum' más de 150 pertenencias de Marilyn que serán subastadas en Las Vegas. Pero si por falta de tiempo o por asuntos de monedero no han podido viajar a Irlanda, en Avilés no vamos a ser menos: tenemos nuestra exposición paralela. Hasta el 20 de junio en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones de El Arbolón, además de otros objetos interesantes, pueden verse varios vestidos que Monroe llevó en dos de sus películas: 'La tentación vive arriba' y 'El príncipe y la corista', protagonizada junto a Laurence Olivier.
Sueños Aplazados
A veces pensamos que cuando éramos niños no sabíamos lo que queríamos. Y sin embargo es la época de la claridad, cuando deseamos las cosas ya, y nada enturbia nuestros planes: todo es posible.
Con el paso de los años, uno deja de lado las 'tonterías' y se desliza hacia el lado práctico de la vida, se ríe de sus afanes de adolescencia e intenta vivir el día a día con sensatez. «¿Cómo pude pensar yo...? ¡Qué bobería!».
Se entierran las ilusiones. A veces se siente en el alma una arenilla molesta; un no sé qué, que se filtra a la consciencia de vez en cuando. Otras veces, la arenilla se convierte en losa. Y los pies se arrastran bajo un peso de origen desconocido.
Leo una entrevista en LA VOZ DE AVILÉS a Josefina Ribot, pintora del Grupo Arte Sabugo de Avilés. Desde niña su afición era pintar. Dejó aparcada su afición para, como hacemos todos, ganarse la vida. Afirma que entonces, pintar era algo muy bohemio.
Antes y ahora. El grito igual no llega al cielo, pero se quedará prendido cerca de las nubes. La expresión artística sigue siendo motivo de especulaciones mentales negativas en el entorno familiar. ¿Qué padre no tiembla si su retoño le viene con la siguiente afirmación?: «papá; quiero ser pintor, actor, escritor, escultor, cantante...».
La contestación será algo así como: «hijo, comer es importante». Y las expectativas se teledirigen hacia encontrar trabajo en multinacional: fijo y bien remunerado.
Pero no hay que desistir. Al final de la vida se lamenta más lo que no hemos hecho y no lo que hicimos.
Anímense si ese es su caso. Nunca es tarde.
Uno de tantos ejemplos que se pueden poner: María Galiana, de la serie 'Cuéntame lo que pasó'. Alternaba familia y trabajo de profesora en un instituto con su afición a las tablas. Y la insistencia logró hacerla famosa a los 50 años.
Maquillaje
Maquillando los 'ya' para que parezcan 'todavía', decía Quino a través de la pequeña-gran filósofa Mafalda. Y por cierto: la deja reposar. Con tristeza afirma que sus viñetas siguen igual de actuales que el primer día y se siente cansado. Cansado de que el mundo siga siendo igual de injusto. La respuesta, también en boca de Mafalda: «desde el arco y las flechas hasta los cohetes teledirigidos, es sorprendente lo mucho que ha avanzado la ciencia y deprimente lo poco que han cambiado las intenciones». Corea lo ratifica: no han cambiado nada.
Se acerca el verano, es la hora de empezar a maquillarse por fuera y por dentro, de correr hacia la meta de lucir un buen figurín. Este año nos costará menos esfuerzo. La Unión Hotelera del Principado, en el afán de atraer clientela, ha propuesto masajearnos con chocolate y fresa; sólo tendremos que amoldar nuestra mentalidad: en vez de tomarlo por dentro, nos damos baños por fuera, que es más relajante y engorda menos, sobre todo si se dan con la boca cerrada -Señor, líbranos de la tentación-. Tan originales están los hoteles, que alguno hasta te lleva el desayuno a la cama, lo que no te hace ni la pareja, por muy cariñosona que sea. 'Cosas veredes que no creyeres', decía Alonso Quijano, rebautizado en Don Quijote.
Pero esta cruzada primaveral, llega también a Avilés. La plaza de abastos se ha mudado. Casi todos parecen contentos con la nueva y provisional ubicación. Atrio y Abastos cara a cara más el Centro Comercial Meanas, todo en un mismo y cómodo pack. En la calle La Cámara, polvo y piedra para nuestros zapatos, que se trasmutarán en más trozo peatonal. Y en la Travesía del Yunque, renovación de pavimento. Vaya si hacía falta. Me he comido queso de gruyer con menos agujeros de los que tenía esa calle.
Se acerca el verano, es la hora de empezar a maquillarse por fuera y por dentro, de correr hacia la meta de lucir un buen figurín. Este año nos costará menos esfuerzo. La Unión Hotelera del Principado, en el afán de atraer clientela, ha propuesto masajearnos con chocolate y fresa; sólo tendremos que amoldar nuestra mentalidad: en vez de tomarlo por dentro, nos damos baños por fuera, que es más relajante y engorda menos, sobre todo si se dan con la boca cerrada -Señor, líbranos de la tentación-. Tan originales están los hoteles, que alguno hasta te lleva el desayuno a la cama, lo que no te hace ni la pareja, por muy cariñosona que sea. 'Cosas veredes que no creyeres', decía Alonso Quijano, rebautizado en Don Quijote.
Pero esta cruzada primaveral, llega también a Avilés. La plaza de abastos se ha mudado. Casi todos parecen contentos con la nueva y provisional ubicación. Atrio y Abastos cara a cara más el Centro Comercial Meanas, todo en un mismo y cómodo pack. En la calle La Cámara, polvo y piedra para nuestros zapatos, que se trasmutarán en más trozo peatonal. Y en la Travesía del Yunque, renovación de pavimento. Vaya si hacía falta. Me he comido queso de gruyer con menos agujeros de los que tenía esa calle.
Cenicientas Sin Beso
Érase que se era una vez hace mucho, pero mucho tiempo, miriadas de niñas a las que rellenaban su infantil cabecita de magia. A través de libros hechizados conseguían mantenerlas en el ensueño de que un día, cuando su belleza estuviese plenamente desarrollada -y no antes- vendría un príncipe azul. Pero no de un azul cualquiera: ni oscuro, ni añil, ni marino ni acuoso. Un galán de un azul cielo ideal, que las rescataría y cuidaría por siempre jamás; unas veces la oferta incluía perdices y otras no. Ese extraordinario ser no tenía más que llegar, ver y vencer a lo Cesar.
Luego resultó que los inocentes cuentos de toda la vida, por más que los revistiese de glamour Walt Disney, escondían advertencias para las adolescentes (Caperucita Roja), incestos (Piel de Asno), odio entre hermanos (Cenicienta), narcisismo (Blancanieves)...
A mí que me registren; siempre consideré al lobo precisamente eso, un lobo, y no un seductor entre árboles. Claro que si en vez de un lobo adornado con una pelambrera cualquiera, se tratase de Hugh Jackman de Lobezno, no me atrevería a apostar en contra: habría una tremenda cola para entrar en el bosque.
Ahora dicen que los cuentos tradicionales dejan en desventaja a las princesas: deben ser capaces de despertarse solas y construirse un futuro por sí mismas, y no esperar la llegada de un desconocido que les solucione la vida.
En resumen. Murieron los príncipes y llegó Harry Potter, que tiene que currárselo mucho mas, trabaja en equipo y siempre se salva por un pelo de pata de mosquito.
Pero lo que no cesaron, fueron las invitaciones al baile del reino: Operación Triunfo, Britain got Talent... Así surgen las princesas de la nueva era, como Rosa López y Susan Boyle, para que luego me digan que los cuentos de hadas están muertos.
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